Historia de Essaouira

Essaouira es conocida por varios apodos como “La perla del Atlántico”, “La Bella Durmiente”, “hermosamente trazada” de la palabra árabe Souirah, esta ciudad Patrimonio de la Humanidad, mantiene el encanto y la autenticidad de una tierra perdida en el tiempo. Aquí es donde termina el Mediterráneo: la última fortificación amurallada en las orillas atlánticas, cuyas casas parecen clonadas con los “pueblos blancos” de Andalucía.
La ciudad inicialmente era conocida como Mogador, que se cree deriva de la palabra berber Amogdul (la bien guardada), uno de los pasados dignatarios de la ciudad Sidi Mogdul, fue enterrado a 3 Km. de la ciudad.
Essaouira está situada en la costa occidental del Atlántico en Marruecos, en la región de Marrakech-Tensift-El Haouz.
La ciudad conoció la conquistada por muchos pueblos, empezando por los fenicios en el S.VII DC. Tambien fue colonizada por Carthage’s Hannon EN 450 DC, mas tarde llegaron los romanos en busca del famoso tinte púrpura y la sal.
A finales del s. XV los portugueses fundaron la ciudad de Mogador como un puente militar y comercial entre la costa oeste africana, fortificaron la ciudad construyendo muros y murallas para protegerlos de invasores y piratas, a pesar de esto la ciudad fue conquistada por los Saadianos en 1541,lo que sumió a la ciudad en un declive. Más tarde recupero su esplendor cuando los Alaouitas la tomaron y cerraron el puerto de Agadir.
La fortaleza fue restaurada por Moulay Abdelmalek en 1628, pero no fue hasta el S. XVIII que Sidi Mohammed Ibn Abadía fundo la ciudad como uno de los principales puertos del reino, la ciudad fue protegida por 2.000 soldados para controlar y recaudar impuestos en actividades comerciales, la población contaba con 30.000 musulmanes y 6000 judíos.
Essaouira fue, desde principios del siglo XIX, el puerto más importante de Marruecos, habilitando el intercambio de diversos bienes a todos los rincones del mundo conocido. La importancia era tal que unía a los comerciantes de África sub-sahariana y hasta Timbuktu, así como a las diversas tribus de las montañas Atlas y la ciudad de Marrakech.